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CARICATURASTexto de Víctor Beltri... Lo reproduzco sin permiso, pero es muy bueno... Ay lo quiero enviar en mail para que mucha gente le dé FW y más personas lo lean... No sé si escribirle y preguntarle primero, jajaja... Bueno, aquí dejo el texto de este señor.
CARICATURAS
1. ¿Usted fue a la escuela? Imagine que está a punto de presentar un examen oral. Uno a uno, sus compañeros van respondiendo las preguntas. A unos les va bien, a otros no tanto. Justo antes de que sea su turno, decide salir del salón para ir al baño, para después regresar como si nada hubiera pasado. No importa. Recibirá una buena nota de cualquier manera, y aprobará el curso. 2. Supongamos que está en la oficina. Tiene que presentar un informe a la junta de Consejo en unos instantes, de suma importancia. Su actuación definirá el futuro de la empresa. Comienzan a discutirse los puntos en el orden del día, y llega su momento. Todos los ojos están puestos en usted. Entonces decide que tiene que ir al baño. Sale de la junta y espera a que ésta termine. Regresa con su jefe y le pide un aumento de sueldo, mismo que será concedido de inmediato. 3. Ahora imaginemos por un momento que se está jugando el partido final de cualquier torneo deportivo. Supongamos el Mundial de futbol. El partido se fue a tiempos extras, y luego a penalties. Después de dos rondas, el equipo contrario falla justo antes de que sea su turno. De su penalty depende el triunfo de su equipo, el campeonato, obtener la Copa. Es su turno para tirar, pero en ese momento decide mejor ir al baño. Simplemente no lo tira. Se va, y regresa cuando todo el mundo está festejando. Lo cargan en hombros y lo nombran el jugador del partido. Son escenarios absurdos, ¿verdad? Chocantes. Imposibles. Caricaturizados. Pues va otro más. 4. Es usted Senador de la República. Fue electo por el voto de los ciudadanos, que confían en que usted los representará, y defenderá sus intereses en la más alta tribuna de la Nación. Se está discutiendo un punto importantísimo, pero impopular: el incremento en un impuesto al consumo. Es sumamente controvertido, pero usted entiende que las puertas se han ido cerrando y, de la aprobación de este gravamen, depende en buena medida la viabilidad económica y social del país. Tal vez habrá un costo político, pero más costoso será no hacer nada. Llega el momento de la votación y, justo antes, mejor se va al baño. Con todos sus compañeros. No importa; puede regresar como si nada hubiera pasado, y el costo político será asumido por otros… En la noche del viernes 30 al sábado 31 de Octubre, los senadores del PRI se levantaron en bloque al baño, en el momento de votar el incremento del IVA al 16%. Simplemente no votaron. Decidieron que el costo político de votar a favor o en contra del gravamen lo tenían que asumir otros. Total, siempre podrían responder que ellos no estaban ahí en el momento de la votación. Total, los electores no les piden cuentas. Total, los electores todo lo olvidan. ¿Realmente estamos dispuestos a seguir olvidando? ¿A perdonar todo? A usted, que el impuesto le afecta por el desembolso mayor que tendrá que realizar, ¿no le hubiera gustado que sus senadores dieran la cara y votaran en contra? A usted, que está convencido de la pertinencia del impuesto, ¿no le hubiera gustado que los senadores votaran a favor? Vamos, ¿no le hubiera gustado que cumplieran con su trabajo y votaran, a favor o en contra? Es una pregunta tristemente retórica pero, ¿a quién sirven nuestros legisladores? ¿Representan en realidad el interés de los electores o el de algunos grupos de poder? ¿Están para servir al pueblo o al mejor postor? Los ejemplos sobran: las tabacaleras; los medios de comunicación; las televisoras. Las empresas que tributan el 1.7% sobre ganancias astronómicas. Y mientras tanto, las clases menos favorecidas siguen cubriendo el costo de los errores, o la cobardía, o el entreguismo, de la clase política. ¿Hasta cuándo? La solución no está en las urnas. La apuesta de la clase política es que para el 2012 lo hayamos olvidado. Tampoco está en tomar las calles. La confrontación violenta no da resultados, y ahuyenta a las clases medias. La solución está en la participación responsable de la ciudadanía en las instituciones, en el diálogo y la exigencia de rendición de cuentas y transparencia por las autoridades. Ese es el papel de la sociedad civil, apartidista pero no apolítica. Y debe comenzar desde ahora. Víctor Beltri disponible en: http://www.victorbeltri.com/Victor_Beltri/index/Entries/2009/11/4_CARICATURAS.html NO ES LA MISMA HISTORIA (Comentarios)Nuevamente mi texto les gustó en general. La primera en comentar fue una chica de pelo muy corto, de quien desconozco su nombre. Fue, de hecho, ayer a la oficina, pero no sé ni a qué. Dijo que le había gustado el texto y la historia. Luego comentó Javier que le había gustado pero se le había hecho muy plano. Amado lo secundó más tarde... no recuerdo si también habló de tedio. La chica nueva dijo que tal vez era cuestión de la puntuación. Jesús dijo que no.
Luego, Jesús dijo que le había gustado mucho la historia de Luis, que era la mejor lograda. Que Lola y Linda no le habían parecido creíbles, sobre todo Linda. La chica nueva (a quién le pregunté su nombre, pero luego lo olvidé) dijo que mi redacción era muy clara. Karen siempre dice eso de mí, jajaja.
El chico no tan nuevo, creo que se llama Miguel, a quien por cierto, le pasó algo muy raro mientras leía, dijo que el título le parecía una contradicción, que si era la misma historia (yo le entendí como que ya una historia muy contada). El título va por otro lado, por como una misma historia puede ser contada de diversas maneras, según quien lo cuente. Jesús dijo que le agradaba el título, pero también lo entendió como el chico no tan nuevo.
De pronto comenzó toda una discusión de los personajes, muy chistosa me pareció, como si en verdad fueran personas. Eso permitió otra ronda de comentarios. Jesús dijo como que mis personajes no eran tan fuertes, o algo así le entendí yo. A todos les gustó el personaje de Pamela, dijeron que era muy fuerte; sugirieron darle más cuerda, pero Jesús dijo que entonces perdería su fuerza. Pamela me gusta también... me parece muy real... igual y luego escribo de ella, sin que sea la misma de esta historia, me refiero escribir de un personaje con las mismas características, le dejaría el mismo nombre.
Jesús dijo que este texto valía la pena tenerlo guardado y regresar a él para limpiarlo. Me recomendó alejarme de él unas semanas y luego retomarlo. Amado dijo que algunas cosas le parecieron de más. Luego Jesús insistió con la parte de Luis y que le gustó mucho. Y Linda sumamente no-creíble. Yo argumenté que tanto Linda como Lola están ligeramente (o muchamente) basadas en personas reales. Jesús dijo algo que me sonó muy contundente: lo que escribo debe ser creíble en el texto, no en la realidad. Eso me dejó pensando. Nunca intenté hacer a Linda creíble, sino como él la describió, tan ilusionada que colma, jajaja. ¿Debo entonces primero procurar la credibilidad de mis personajes? Es una duda, espero preguntarle la próxima semana. Y luego pienso en Linda. Yo conozco a una. Supongo que por eso asumí que era creíble, pero en realidad es la única Linda que conozco! Y sí, su "ilusividad" me resulta extrema e increíble. Empiezo a creer que debo "credibilizar" más a Linda.
Lola le pareció más creíble. Conozco a una Lola, pero sé que hay muchas más, aunque no sean ellas las que directamente me hayan contado sus Lolezcas historias. Asumo que si muchas mujeres casadas de más de 40 años leyeran mi texto, se identificarían. Tal vez las casadas de 30 o menos no... probablemente esa sea la parte que Jesús no piensa creíble.
Luis, en cambio, totalmente le gustó. Fue la parte que menos trabajo me costó escribir, por cierto... Creo que cuando lo escribí tenía un Luis interno, jajaja... medio se calmó hace una semana, por cierto. Jesús dijo que debo seguir apostando por esta clase de textos.
Jesús comentó en algún punto que era notable la ausencia de faltas de ortografía. Yo lo corregí, había dos que yo noté. Y un error de dedo. Los tres aparecen corregidos aquí en el blog. La chica nueva, que fue quien me leyó, dijo que había más... lo dudo. Ella leyó mal, se trababa con algunas palabras, inventaba otras, supongo que asume que son errores míos, pero yo no escribí esas cosas que ella leyó. En un momento Lourdes la corrigió incluso. No soy perfecta, pero en buena onda, la reto y a cualquiera que me lea, a que encuentre otro error de ortografía en el texto.
Lourdes me defiende mucho. ¡Ay vecinita! Sospecho que le caigo muy muy bien, pero no soy tan buena escritora como ella cree. Simplemente me la gané (de a grapa) y pues... que quieren! Bien puesta la playera ella conmigo!
Por cierto, la chica nueva dijo que lo más simple es lo más elegante. Qué bueno que así lo piense. Jijiji, soy tan parca para escribir!
Pues espero que sea todo, que no se me haya escapado nada. Los comentarios traté de seguir el hilo como se dieron, pero al final sé que no lo logré. Lo que pasa es que al discutir la situación de los personajes se extendieron mucho y eso complicó mi memoria, jajaja. Por cierto, a todos les gustó el final.
Comentario chistocito: Jesús me confiere virtudes que creo que en realidad no tengo. Por ejemplo, la elección de los nombres, todos con L... no recuerdo que hubiese sido intencional. Lo noté y no quise cambiarlo. O no sé si fue Karen quien lo notó primero. Pero a él le pareció una idea grandiosa. Y luego dijo que además cuidadosamente elegidos Lola-Dolores, la mujer casada que se queja (ay! no fue mi intención hacerla notar quejumbrosa!), Linda la bonita toda ilusionada y Luis... bueno Luis... dijo que podría haberlo llamado Luciano, como Lucifer, jajaja... Jamás fue mi intención eso... fue chiripa que salieran así... O a la mejor la malicia literaria se me subleva y toma decisiones a través de mi subconsciente, jajaja.
Otro detalle que se le hizo como "muy genial"... El enunciado final: la segunda vez que Luis está a punto de chocar... Luis, atrapado entre dos mujeres, dos choques... o sea... pues... jamás tampoco lo dije por eso, jajaja... Jesús es un iluso de mi literatura... es como Lindo de mis escritos, jajaja asume muchas bondades que no necesariamente tienen, jajaja... pero voy a empezar a pensar eso de mi malicia sublevada... es más bonito, jajaja.
Comentario aparte. Leímos después a Amado. Su historia consistía en la mujer de un trabajador de una fábrica que tenía SIDA. El asunto es tratado por los trabajadores y jefes de la empresa con verdadero interés. Se enteran ellos antes que ella, antes que él, porque el doctor se los dice primero a ellos. Me pareció un error literario de Amado, creíble en un país como México. Y nada! Que no es ficción, Amado escribió basado en un hecho real. Y yo casi me quería ir para atrás y sentía que se me caían los calzones... No mames! O sea... un doctor reporta una enfermedad (cualquiera que esta sea, pero sobre todo el SIDA lleva grandes connotaciones) a la empresa que lo contrató antes que a la paciente misma!!! OMG!!! Sólo pasa en México eso... que lo informen primero a los familiares (como pasa aquí, incluso dejándoles a ellos la decisión de revelar la enfermedad al enfermo) me parece ya gravísimo, pero a terceros!!!!! O sea... el colmo... Además, Amado lo veía bien, eso me dio escozor, pero bueno... somos distintas personas y yo veo mucha serie de médicos gringa y allá si hay verdadera secrecía con el paciente y seguramente estoy influenciada. Por cierto, creo que Amado se lo tomó mal, muy mal, porque además, no fui a la única que le brotó el detalle. En verdad lucía molesto. La forma de escribirlo se me hizo bien, aunque Jesús le hizo notar sus errores. Pero él... no sé, se lo tomó muy a pecho. No lo imaginé así. Pero güeno... ya tengo sueño, ya me quiero ir a dormir... feisbukearé levemente y me dormiré... todavía, por cierto, no me pongo crema en la cara. NO ES LA MISMA HISTORIALola se tira en la cama después de un día especialmente largo. Ha acostado ya a los niños y sabe que Luis no llegará antes de las once. Se levanta; se acerca al tocador y se mira al espejo. Siente que ha pasado tanto tiempo y los recuerdos la asaltan.
Lola y Luis se casaron hace trece años. Lola tenía veintiún años y Luis había sido su único novio, “el amor de su vida”. Pero, a pesar de las muchas ilusiones que tenía, su luna de miel duró estrictamente los cinco días que vacacionaron en la playa.
Lola piensa en el día anterior, la reunión semanal con sus amigas, cuando les confesó que había tomado una decisión: va a divorciarse. No, no es que Luis tenga una amante, eso la tiene sin cuidado. Es que se siente sola, se siente acorralada. Es que ya no lo ama y en su cuento de hadas no han sido felices para siempre.
Luis la manipuló desde un principio para reducirla, desdibujarla. Lo hizo de recién casados con el trabajo de Lola en la clínica de su padre: no era necesario, él podría mantenerla; lo volvió a hacer meses después de la boda con sus estudios universitarios, con el pretexto del primer embarazo de Lola, a pesar que le faltaba sólo un semestre para terminar la carrera. Una vez que Luisito hubo nacido y Lola quiso regresar a la escuela, dejar el niño al cuidado de nanas o incluso de la abuela era algo impensable. Después de Luis llegaron Ximena y Miguel. Lejos de ser la brillante profesionista que siempre había pensado, Lola quedó atrapada de lleno en el mundo doméstico. - Pero Lola, ¿no te diste cuenta de que con sus chantajes te controlaba? -preguntó Alicia. - No, era tan cariñoso cuando lo decía. Me llamaba amor, mi vida. Me decía que siempre había soñado con hijos suyos y míos y que quería lo mejor para ellos. Nadie podría hacerlo mejor que yo. Cuando los niños fueron lo suficientemente grandes, Lola intentó nuevamente retomar su carrera. Para entonces el “amor” y el “mi vida” habían desaparecido del vocabulario de su marido. Lo único que necesitó Luis para desalentarla fue burlarse de ella: “a tu edad Lola, déjate ya de payasadas, para llevar a los niños al escuela y hacer de comer no necesitas un título universitario. Además, te verías ridícula junto a las jovencitas”.
Con la familia política la estrategia de Luis había sido la misma: escindir a Lola. Ese alejamiento que Alicia, Sandra y Pamela nunca habían entendido, Lola lo explicaba: Luis argumentaba que ellos lo veían menos, que le metían ideas en la cabeza, que los niños sufrían al ver que no podían tener las mismas cosas que sus primos. La había acosado de tal forma que Lola veía a su familia sólo una o dos veces al año.
Lola había llorado entonces, al platicar con sus amigas, y lloraba ahora. Se repetía a sí misma que debía concentrarse en los malos momentos para no flaquear en su decisión. Retomó el recuerdo justo donde lo dejó. Ahora le contaba a sus amigas que Luis se había vuelto cínico con el asunto de su amante; a pesar de que ella había intentado ignorar el suceso asumiendo que sería una aventura más, él estaba haciendo cosas que nunca antes: llegaba tarde todos los días con el olor evidente de otra; de vez en cuando faltaba a dormir a la casa. Había dejado de esconder las notas del motel o las flores, mientras que anteriormente ella hurgaba minuciosamente para encontrarlas. Lucía chupetones con franco orgullo. Lola sentía que más que tener una amante, se estaba burlando de ella.
Sandra y Alicia, ambas casadas, alabaron la decisión de su amiga. Les fue fácil identificarse con la soledad que sentía Lola. Cuando ella les habló de sus planes de terminar por fin su carrera, conseguir un trabajo y quizás hasta una nueva pareja, ellas le echaron porras. Le recordaron que en la universidad ella siempre se había distinguido por su capacidad y que era una mujer joven y guapa todavía. Extrañamente, Pamela no hizo lo mismo. ¿Por qué justamente Pamela no la apoyaba? La soltera del grupo, con ideas de avanzada, quien nunca permitiría que un hombre la sobajara. Pamela le recomendó seguir aguantando, hacer oídos sordos. - ¡Pamela! Pero, ¿cómo puedes decir eso? -dijeron todas casi al unísono. Pamela no tuvo ningún empacho al explicarse. - Lola, tú apenas quieres regresar al escuela, el mercado laboral es una jungla. Jóvenes de veintitantos años que no sólo tienen su carrera terminada, sino maestrías y doctorados, hablan dos o tres idiomas. Los jefes piden favores sexuales y pruebas de embarazo. Si yo estoy donde estoy, es porque estoy sola. Y además quieres encontrar un nuevo amor, ¡qué ilusa! Ciertamente a Pamela jamás le faltaba un hombre para sexo desenfrenado en un motel, o incluso para que la acompañara a reuniones sociales. Pero al final del día, en la cama de su casa dormía siempre sola. Tan increíble como pudiera parecerles, Pamela había confesado ahí mismo, con los ojos también mojados, que envidiaba su vida de mujeres casadas.
El ruido en uno de los cuartos regresó a Lola a la realidad. Era Ximena, que daba vueltas en la cama. Lola sabía que había llegado el punto en que la tensión familiar empezaba a hacer estragos en sus hijos. Mientras abría la puerta de la recámara y miraba a su hija a contraluz, Lola oyó ruido en la puerta. Al parecer, Luis había llegado por fin a la casa.
Luis sale del despacho para dirigirse al estacionamiento. Es la primera vez después de mucho tiempo, que a esas horas de la noche está de hecho en la oficina, si bien, no estaba trabajando. Los dos hallazgos del día lo tienen preocupado y les dio muchas vueltas antes de retirarse.
Ya en el carro, comienza de nuevo la diatriba. Lola, Lola, ¿qué diablos tiene qué hacer imprimiendo su currículum? ¿Acaso piensa regresar a trabajar? ¡Está loca! Sabe que él nunca ha estado de acuerdo con eso. Aunque francamente duda que pueda encontrar trabajo por sí sola: Lola no terminó la escuela y el único empleo que ha tenido ha sido ayudando a su papá con la contabilidad de su clínica. Pero siempre está la familia, y precisamente la familia de Lola es de mucho abolengo, podrían ayudarle. Y además está Pamela. Esa amiguita de Lola le revienta el hígado porque sólo le mete ideas en la cabeza. ¿Acaso Lola no se da cuenta de que es simplemente una puta con tacones de marca? Un par de acostones de Pamela seguro le conseguirán a Lola trabajo. Y de los buenos. “Si Pamelita no tuviera tantos escrúpulos, ya me la hubiera cogido yo también”, se dice a sí mismo mientras se pasa una luz roja. Luego se da cuenta que no es momento de pensar en ese par de tetas mientras va manejando.
Regresa a Lola. Sabe que se le está subiendo a las barbas. Ha estado visitando a sus hermanas sin su consentimiento. Y otra vez el cafecito semanal con sus amigas; si ya había conseguido limitar las salidas a una cada dos meses, ¿por qué de pronto vuelve a salir cada semana? Y con la Pamela incluida seguro han de terminar de putas en algún bar. Aunque hace años que no tiene sexo con Lola le repatea la idea de imaginarla siquiera hablando con otro hombre. ¿Y si salen a bailar? “Carajo” no vio ese tope. Si no viera a Linda tan seguido, bien podría traer a Lola con la rienda más ajustada.
Mientras sigue manejando piensa ahora en Linda. Esa niña lo enloquece. Hacía mucho tiempo que no se sentía así por una mujer. Desde Lola tal vez. Si, ha tenido aventuras, pero noviar, lo que se dice noviar, hace tanto tiempo que no lo hacía. Si bien Linda no era virgen, como Lola, le costó trabajo acostarse con ella y pudo notar su inexperiencia. Sexo furtivo con el ex-novio tal vez un par de veces, pero no es una ramera. Y además, ha podido moldearla a su manera. Primero, hacerlo sin condón; convencerla de tomar la pastilla lo más complicado. Luego, algunas guarradas con las que Lola nunca estuvo de acuerdo, y otras que él nunca quiso intentar con ella, porque, después de todo, Lola es la madre de sus hijos. Le encanta Linda, le encantan sus piernas, le encantan sus nalgas; ¡esas nalgas! Y si el conductor de la camioneta no se alcanza a frenar, Luis seguramente se habría estrellado. “Pinches viejas” dice en voz alta, mientras la Lobo realiza una proclama popular con el claxon.
Luis se recompone y ahora cavila: ¿por qué la prueba de embarazo en la bolsa de Linda? ¡Qué carajo! Ella sabe que un hijo no está en sus planes. ¿Sería para una amiga? ¡No! ¿Y si Linda tiene también una Pamelita que se la lleve de juerga cuando no está con él? ¡Carajo! Pero siempre resulta bueno que tenga una amiga que pueda sugerirle un aborto en vez de que sea él quien lo haga. Linda pondría el grito en el cielo si lo hiciera. Y de momento, no se imagina cogiendo con otra que no sea ella. ¿Por qué de pronto las jovencitas se pusieron tan remilgosas con los hombres mayores? Ven una cana y sienten que están con el abuelo. ¡Si él podría cogerse a las tres secretarías de su piso en la misma noche! Especialmente a la Lupita, ¡cómo se ve que a esa mujer le hace falta un orgasmo! ¡Carajo! ¡Un bache! Pero ¡qué bache! “Pinche gobierno, ¿qué chingaos hace con nuestros impuestos?” se dice, mientras recuerda que tiene que ponerle un alto a Lola y asegurarse de que Linda no esté embarazada. Este asunto de las dos mujeres lo tiene mal, muy mal. ¡Y nunca trae un peso en la bolsa! Linda resultó señorita de gustos caros y quiere tenerla contenta. Ha faltado ya a los dos últimos juegos de póquer con sus cuates del despacho y de pinche mandilón no lo bajan. Jajaja… ¡ya parece! ¡Lola prohibiéndole algo! Aún así, Lola lo tiene hasta la madre. ¿Por qué diablos se salta las trancas? Luis tiene que tomar una decisión, mientras las piernas de una y la estabilidad de la otra le forman marañas en el cerebro.
Linda se recuesta en el sofá mientras se toma un café. Espera a Luis desde las nueve y ya casi son las once de la noche. Luis nunca llega tarde, algo grave debe haber pasado. Espera que todo esté bien, en especial sus hijos, ¡son su adoración! Quiere llamarlo, pero ahora le preocupa la hora. Si Luis está con su esposa y ella lo llama, él no se lo perdonará. Todavía recuerda aquella vez que lo llamó para que fuera por ella a la escuela, lo metió en un verdadero problema. Lola es una manipuladora y aquella ocasión amenazó con quitarle a los niños. ¡Luis los quiere tanto!, no podría vivir sin ellos. Si quería llamarlo debió haberlo hecho más temprano, ahora debe esperar.
Angustiada Linda se levanta y recorre la sala de uno a otro lado. Se pregunta si eso es lo que siente Lola cuando Luis está con ella. No puede evitar recordar el día que la conoció. Llegó a la oficina tan dama, ¡tan amable! Le sorprendió verla guapa. Siempre la imaginó como una gorda con tubos cuando Luis hablaba de ella. Y gritando, la imaginaba gritando. En cambio Lola era tan dulce, tan elegante y tan mujer. Se sintió intimidada y odia reconocerlo. Jamás le dijo a Luis que la había conocido.
Linda quiere tranquilizarse y decide que el café no la ayuda. Se dirige a la cocina para echarlo por el fregadero. Además, en su estado no debe tomarlo. No quiere que Luis la descubra y le llame la atención, ¡se pondrá tan contento! Luis siempre le ha dicho que le gustaría tener un hijo suyo, que ella es perfecta. Qué raro que haya insistido con las pastillas, pero ella estuvo de acuerdo en tomarlas porque un hijo no era lo mejor en ese momento. Mas olvidó tomarlas una semana completa y tuvo miedo que Luis la regañara, así que prefirió no decirle. Su primera impresión al conocer la noticia fue de miedo, es demasiado joven para tener un hijo, apenas acaba de terminar su carrera. Pero sabe que Luis nunca la dejaría y que su hijo es fruto del amor, de un amor muy grande. Bien merece la pena recomponer sus planes por un hijo de Luis. “¿Por qué no ha llegado?” se dice mientras sostiene la taza vacía entre sus manos.
Linda quiere relajarse. Intenta llamar a una de sus amigas pero se da cuenta de la hora. No quiere alarmar a nadie. Además, sabe que las ha descuidado, hace mucho tiempo que no sale con ellas, pero Luis consume gran parte de su tiempo y ella acaba de empezar a trabajar. Además, ¡Luis es tan bueno! La escucha, la consiente, la mima. Fue él quien sugirió rentar ese departamento para que pudieran pasar más tiempo a solas. Linda se siente tan feliz de prepararle el desayuno las contadas ocasiones que amanecen juntos.
Mientras Linda lava la taza recuerda el día que lo conoció. Le pareció tan guapo, tan apuesto. Ella iniciaba sus prácticas profesionales en el bufete de Luis. Cuando estaba con él se le aceleraba el pulso. Luis debió haberlo notado, porque pronto la invitó a salir. Linda se asustó primero, pues ya se había enterado por las secretarias de que Luis era un hombre casado, así que rechazó la invitación. Pero luego sucedió aquella presentación del libro de uno de los clientes de la firma. El señor Ruiz de Soto les había pedido a todos que asistieran. El evento era lejos de su casa y al no iniciar a tiempo su término se retrasó notablemente. A esa hora ya no había transporte público y Linda no tenía dinero suficiente para pagar el taxi. Entonces Luis se ofreció a llevarla a su casa. En ningún momento intentó propasarse; platicaron, él la dejó hablar, se mostró interesado por ella. Le dijo que le gustaba, pero no quería obligarla a nada que ella no quisiera. Ella se sintió halagada. Al llegar a la casa de asistencia donde ella vivía, Linda esperaba un beso, pero Luis fue todo un caballero.
Empezó a llevarla a la casa cuando el trabajo en el despacho se prolongaba. Ella se sentía cómoda y segura a su lado. Un buen día, por fin, él sugirió tomar un café antes de llevarla; ella aceptó sin dubitación. Al final de la velada llegó el ansiado beso. Y a partir de entonces no se separaron. Ella aprendió a conocerlo. Se enteró de que su matrimonio con Lola había sido arreglado por la familia de ella, pues se había embarazado cuando aún eran novios; Lola era de buena familia y Luis tenía que responderle. Además, él jamás habría desamparado a un hijo suyo, era sólo que la familia de Lola había amenazado con obstaculizar su incipiente carrera de abogado. Y Lola era una mujer comodina que jamás quiso superarse; dejó de estudiar, nunca más trabajó, evidentemente quería mucho tiempo libre para manipularlo. Linda sabía que cuando por fin, Luis y ella estuvieran juntos, ella no sería como Lola.
Linda siguió dando vueltas por la sala del departamento. Para calmarse llevó la mano a su vientre. Sabía que esa vida la llenaría de fuerza para superar cualquier prueba. Luis se pondría feliz al escuchar la noticia y entonces, le pediría el divorcio a Lola. Y no podría imaginar un padre mejor para su hijo. Empezó a imaginar un pequeño con los ojos de Luis. ¡Y con sus manos! Casi se sintió acariciar por las manos de Luis. Lo quería tan inteligente como él, tan sensible como él. Linda empezaba a relajarse, cuando de pronto escuchó pasos en el corredor del edificio. Suspiró con alivio al pensar que Luis al fin había llegado.
Luis detiene su vehículo después del enfrenón. Es la segunda vez que ha estado a punto de chocar esa noche. Sabe que no puede seguir así y ha tomado una decisión: hablará con ella. Con cierto aplomo enciende el radio y mucho más tranquilo, se dirige hacía allá. POR CIERTOHace aproximadamente un año comentaba con extrañeza las noticias de niños que sobrevivían a eventos "mortales" (http://espaciodew.spaces.live.com/blog/cns!BF4EB71BD46D4B55!1145.entry). En aquella ocasión lo asumí como un signo de esperanza. El mundo se puede desmembrar, pero los niños han de salvarse.
Este año las noticias "frecuentes" se han dado en relación al metro y similaes. Una mujer que descuida a su hijo y este cae a los rieles a bordo de su carriola. Una mujer que, intoxicada, pierde el equilibrio y cae. Un sujeto que aparece estar dormido en las vías del tren. Y se han salvado todos! Y no sé a qué atribuirlo... ENCUESTASEstoy capturando la encuesta que se hizo el pasado jueves a los asistentes del Foro en la ciudad de Gómez Palacio. Les dije que fui allá, pero no les dije a qué. El caso es que fui a un Foro de Presupuesto Participativo, donde la gente es convocada para conocer sus propuestas en relación a la formulación del Presupuesto de Egresos. A los asistentes se les entregó una boleta que contenía una encuesta con una única pregunta: Si el Gobierno del Estado tuviera solamente 100 pesos para gastar, ¿cómo los distribuirías? Entre las opciones de respuesta: Empleo y Fomento Económico, Seguridad Pública y Procuración de Justicia, Educación, Salud y Asistencia Social, Vivienda, Desarrollo Agropecuario, Obras para la ciudad, Infraestructura, Medio Ambiente y Gobierno.
Veo con curiosidad algunas cosas:
* Algunas personas "gastan" más de los 100 pesos... Nosotros también quisiéramos hacer eso, pero sólo hay 100.
* Algunas personas no se "gastan" los 100 pesos. "Gastan", por ejemplo, 85 o 90... ¿y los otros 15 o 10???? A la bolsa????
* Algunas personas "gastan" de manera muy "cómica" por decirlo de alguna manera. Uno se "gastaría" los 100 pesos en Deporte, que ni siquiera era una opción. No importa la inseguridad, ni la educación, ni la salud.
* Con estos tiempos de inseguridad, según mi pronóstico (todavía no termino de capturar) ese rubro será el de "mayor presupuesto asignado" (por la gente). Pero hay quienes no le ponen un peso!!!! O le ponen 1!!!
Interesante ejercicio, supongo, pero creo que quienes contestan desconocen que hay ciertas áreas de trabajo irrenunciables para el Estado, como la procuración de justicia, la salud o la educación. Todas, en realidad, jajaja... No puedes echar todos los huevos en una sola bolsa. Pienso que seguramente esos que no ponen dinero en Obras para la ciudad, seguramente se la pasan quejándose de los baches o de la falta de alumbrado público. No me consta, pero... eso supongo. COMENTANDOComentando las noticias:
1. Desmantelaron banda de vende-niños en un hospital de la Ciudad de México. Les decían a las mamás que su hijo se murió y luego lo vendían. ¿Cómo es posible que una madre se quede cruzada de brazos ante tal noticia? O sea... "se murió su hijo", pues no le hace, démelo vivo, muerto, sano, enfermo, cómo esté! Si a mis perritas muertas las hemos enterrado imagínate un hijo!!! Qué le harían si hipotéticamente está muerto? Tirarlo a la basura??? Y tú tan tranquila ahí lo dejas? No puede ser... Aline dice que seguramente las mamás los vendían a su vez... Es probable.
2. Que'sque ya se acabó la recesión dijo Calderón... La crisis nunca me preocupó tanto, asumí que saldríamos de ella. Pero la Ley de Ingresos aprobada para el próximo año si me da miedo. La crisis la superamos, pero las pendejadas de los diputados y senadores... está cabrón! Chiqui-viajecito Ayer no estuve por aquí. Fui de viaje relámpago a la ciudad de Gómez Palacio, a un foro gubernamental. El día empezó muy temprano, cerca de las 4 de la mañana. Me tocó empezar a mí la ronda de los "viajantes". El plan era salir a las 7. Salimos a las 7:30 ya rumbo a carretera (es decir, ya habíamos comprado nuestro cafecito en el Oxxo). Todos tuvimos chiqui-contratiempos en la madrugada. Mi jefe olvidó en la oficina el material que llevaríamos y tuvo que venir por él, Aline recibió en su celular la llamada por error de un vecino y yo pensé que había prendido el bóiler y en realidad, sólo prendí el piloto. Pero bueno, el viaje nos fue breve y sin contratiempos. Desayunamos en 4 Caminos, en ¿Cimaco? Yo comí unos chilaquiles verdes francamente deliciosos. El evento empezó tarde, me sorprendió descubrir como asistente a Gurrola Rochín, directo de CECyTED. No se ve desmejorado, más bien creo que debe ser mentira su supuesta enfermedad. Nada que ver que vaya al foro a exponer inquietudes y no asista a la reunión programada para defender su presupuesto, pero bueno... es gente CECyTED. Me sorprendió también no verlo con su comitiva habitual: el doctor e Isela. Me quedé con ganas de acercarme a saludarlo ;) y pedirle su encuesta. Mi jefe por su parte me hizo el viaje muy ameno. Amaneció de un humor negro y cínico que lo puso muy divertido. Y ya llegando a Durango venía cantando canciones deAlejandra Guzmán. Imagínenlo cantando "hacer el amor con otro, no, no, no..." 10 plus para mi jefe. ¡Buen viaje! Ausencia (comentarios)Bueno, les platico ahora los comentarios a mi texto de hoy (todavía hoy, que son las 11:37) porque si no los escribo ahorita es probable que se me olviden.
Creo que les gustó. Karen dijo que le gustó porque le pareció diferente, ella al menos lo vio diferente. Los demás lo vieron como pan con lo mismo, como un post común de mi blog, jajaja... o sea... si es diferente.
Las primeras palabras que mencionaron: amor, nostalgia, melancolía, tristeza. Si, todas van...
Luego ya empezó la crítica formalmente. Socorro me aconseja que ya le meta cosas hard a mis textos. Que soy como muy rosita para escribir (eso es traducción mía). Es que mi lap es rosa. Ha de ser por eso. Bueno, que mis historias eran siempre de amor y así de la ñoñez... nunca había escrito la palabra ñoñez porque se me hace una palabra fresa, pero creo que eso quiso decir Socorro. Eso me lleva a una reflexión. Debo ser congruente conmigo misma y debo ser honesta a la hora de escribir. No creo que mi vida haya sido tan infeliz como para escribir de muertes violentas, violaciones, alcoholismo, drogadicción y cosas peores. El que quiera nota roja que lea el periódico, es muy simple. Creo que puedo desdeñar a lectores como ella porque hablando de temas que desconozco y que no me interesan, seguramente tampoco llamaría su atención. No siento el comentario en mala onda, para nada, pero tampoco me parece realista ni un buen consejo. Simplemente no escribo lo que a ella le gusta leer y no por eso debe recomendarme escribir otra cosa. Pero güeno... como lo más probable es que yo güelva a escribir un texto ñoño, la próxima vez que me diga eso voy a usar argumentos para defenderme. Espero ser muy diplomática porque Socorro me cae bien, pero es perderista y pejista, lo que es aún peor, así que... evidentemente tiene que estar equivocada, vd?
Mi vecinita Lourdes, me enteré hoy que así se llama, me llevó un dulce. Y me defendió diciendo que Socorro no estuvo el día de mi texto erótico. Gracias vecinita. Lástima que me lo dijo cuando Jesús me hablaba y ya no tuve chance de escuchar completo, jajaja.
Jesús dijo que en algunas partes el texto era medio poético, como en lo de las gaviotas que no volarán sobre la espuma. Y que a veces como que escribo las cosas peladito y en la boca, que no debo darle tanto al lector. Como por ejemplo, cuando digo que con sorpresa descubrí que las rosas ya no tenían aroma, que era suficiente decir que las rosas ya no tenían aroma (sin la sorpresa, pues), que habría sido mejor frase de inicio. Todo el texto surgió por esa frase, en sí. Y no recuerdo cómo la pensé originalmente, pero estoy muy tentada a pensar que lo de la sorpresa fue aderezo mañanero (la frase se me ocurrió desde ayer). Alguien dijo (no recuerdo quién, no sé si Jesús u otro hombre) que no les gustaba que hubiera metido el viejo al final (con eso de "no estabas tú"). Karen secundó. Pero también así pensé mi texto, ¡caramba! Aunque si intenté que pudiera parecer que así nos sentimos cuando perdemos a alguien, no necesariamente un amor, pero a la madre, un amigo, un hermano, qué se yo. Quería que pareciera amor en general, y no amor de pareja... No sé si eso puede lograrse con mi texto y la conclusión "del viejo" es porque ya me han leído otras veces.
Raziel, un chico nuevo, dijo que mis textos le parecían como entradas de diario donde yo me desahogaba. Que para mí escribir era terapéutico. Lo voy a invitar a que lea mi blog pa' que NO se desengañe, jajaja... Si yo nunca lo he negado! Pero me dio risa que sólo en tres textos (y no el primero de Daniela, en el que lo escribo con esas palabras) me haya descifrado así.
No quiero hacer lo que dice Socorro. Creo que no va conmigo. Sin embargo, algo me falta, algo me falta, porque siguen diciendo de mí cosas como: "se nota la malicia", "ahí están las herramientas", "bien escrito", pero algo les sigue faltando. O sea, en resumen, como que sigo prometiendo, pero sigo sin cumplir, jajaja... Supongo que uno no se vuelve un buen escritor de la noche a la mañana, pero quiero que vean algo más serio de mí. Jajaja... no sé... bueno... trataré de inspirarme este fin.
Ahora permítanme defender un poquito mi texto. No, no está escrito para Fernando. Ni inspirado por él... aunque si tal vez el estado en el que estoy y las cosas que en general escribo y la forma en que en general escribo tenga que ver mucho con él. Nunca lo he negado; mi vida se divide en Antes de Fernando y Después de Fernando. No voy a ocultarlo jamás. Incluso, para que no se confundiera con un texto confesional de mi parte, incluí la parte esa de la playa... pero la ignoraron méndigos! jajaja y Karen sintió que la metí muy a huevipi, como intentando disfrazar mi texto de alguien que no soy yo. Pero no... o sea... no, no era para él, el texto, aunque si probablemente la inspiración sea de mi era Post-Fernando y antes de él nunca hubiera escrito eso.
Jesús habló de que nuestros textos deben tener una historia detrás. Yo siento que el mío si la tiene. Me recomendó explotar esa descomposición del mundo que deja ver mi escrito, como por ejemplo, diciendo que la risa no se oye. Una idea similar tenía yo que a la hora de la hora se me olvidó poner. Amado dice que se confundió un poco con lo de la olla de monedas del arcoiris, que pensé que sería un texto infantil. No creo que por un enunciado te confundas tanto, pero bueno. Si era demasiado tierno ese comentario, y de todos modos mi texto era de una hoja, así que... pues se nota más un único enunciado en una hoja que si hubieran sido tres, jajaja. Luego dijeron como que en un principio pensaron que sería un texto de fantasía y pues, tampoco... no tengo tantísima imaginación.
Modificaré este texto. Luego lo pondré aquí. No sé si lo llevaré al taller propiamente, porque eso me quitaría la posibilidad de que leyeran otro texto mío, pero igual y pido opinión a Jesús, Karen, Raziel, Amado y Jorge... me interesarían esas opiniones. Y la de ustedes, por supuesto... hace mucho que nadie me comenta, siento que estoy de monólogo... HáblenmeN, please!...
A ver si mañana publico la modificación. Bueno... debe ser pronto para escribir lo del próximo martes con tiempo, que sé que este texto sí lo redacté a la carrera... Y ya, chao, ya me quiero dormir...
Y en lo que corregía unas faltillas de ortografía recordé que Raziel dijo que yo me veía como sensible y melancólica... sensible supongo que sí... pero no quiero que me piense melancólica... no quiero proyectar eso... es más, no creo proyectarlo, ni siquiera en el taller... siempre ando diciendo pendejadas, jajaja... pendejadas-no-melancólicas, pues... No estoy triste... al contrario me siento muy feliz de lo que pasó con él... Le agradezco tanto que haya formado parte de mi vida... Y se lo agradezco a la vida también... No es algo malo en mi vida, al contrario... si acaso lo maldigo un poquito, a veces... cuando pienso que sus besos y su forma de hacerme el amor era tan perfecta, que dudo mucho que haya alguien que lo pueda hacer mejor. Pinchi Fernando... puso la vara muy alto... méndigo... De castigo te deseo que no se te pare hoy en la noche... nomás hoy pues...
AusenciaBueno, este es el texto que llevé hoy a mi taller:
Hoy por la mañana que bajé al jardín, descubrí con sorpresa que las rosas ya no tienen aroma.
Desde el lunes una sucesión de eventos extraños. Temprana la tarde empezó a soplar suavemente el viento, las hormigas empezaron a salir de sus hormigueros. De pronto, con el sol en medio, el cielo comenzó llover. Cada quien reaccionó muy a su manera: a pesar de que la lluvia era leve hubo quien procuró guarecerse; otros, jóvenes y adolescentes en su mayoría, decidieron refrescarse con la dulce llovizna. Yo, por mi parte, busqué el arcoíris y descubrí un cielo tan limpio que me dio escalofrío. El arcoíris después de la lluvia con sol ha desaparecido, supongo que también se ha perdido la olla con monedas de oro justo en su final.
El jueves decidí dar un paseo por el malecón. Las olas golpeaban ligeras la playa, las parejas caminaban dándose la mano y los niños hacían construcciones en la arena. El sol golpeaba a plomo caras y espaldas, al tiempo que la brisa les brindaba consuelo. El sonido y el aroma deliciosos de siempre, las embarcaciones en el horizonte… de pronto las busqué y no estaban… las gaviotas ¡se han ido! Ya no vuelan sobre la espuma del mar. A nuestra playa se le han ido las aves y a nadie le parece importar.
El viernes la plaza estaba tan abarrotada como un viernes cualquiera. El kiosco había sido asaltado por un trovador. Los niños corrían tras de las palomas, mientras las alimentaban hombres y mujeres de blancos cabellos. A la venta las golosinas usuales: nieve, palomitas, algodones de azúcar. Yo decidí comprarme un helado. Lo probé con cuidado porque luego me duelen los dientes. Lo sentí deshacerse lento encima de mi lengua y entonces descubrí que no tenía sabor. La nieve no sabe, lo mismo le pasó a las crepas y desde entonces que no tomo café por temor a que éste haya perdido también su sabor.
Hoy ha sido el día más duro de todos entre sus rarezas. Primero las rosas, justo en la mañana. Al terminar el día una noche fresca y el viento soplando. El cielo, todo despejado, lentamente cedió a su transformación habitual: azul en un tiempo, luego sonrosado para después tornarse naranja. Al final, sangrando como herida abierta y entonces muy negro, dando paso a la noche larga. Las estrellas brillaban de manera intensa y arriba en vez de la luna había un hoyo negro, muy negro. Veo ese hoyo y se me quema el pecho.
Hoy, tendida en la cama con mucha tristeza y mis ojos mojados, he redescubierto que tú ya no estás.
El beso de la mujer arañaLibro número 17 del año.
Si quería leer más que el año pasado pero ese número me preocupa. ¿El año que entra cómo le voy a hacer para leer 20 libros? Porque estoy muy clara que los libros de este año incluyen dos libros ilustrados de caricaturistas y tres libros muy delgaditos de temática no muy profunda (o no tratada profundamente). 5 libros que me inflan el númerito... ¡y cómo lo voy a superar el año que entra! Lo intentaré, que no quepa duda.
El libro de hoy es El beso de la mujer araña, del argentino Manuel Puig. Este libro fue prohibido en Argentina durante mucho tiempo, y ha sido llevado a la pantalla grande y al escenario teatral. Por eso me sonaba tanto el título.
El libro trata la historia de dos hombres: Molina y Valentín. Ambos se encuentran encarcelados; Molina por acoso sexual a un menor de edad, mientras que Valentín es un preso político. La historia carece de narrador y se nos presenta a través de los diálogos que Molina y Valentín sostienen en su encierro. Molina, homosexual, le narra a Valentín películas que ha visto. Sus narraciones llegan a ser muy emocionantes. En lo personal me recordaron a mi amigo Nelson, que es muy bueno para contar películas o libros con cierto lujo en los detalles. Pinche Nelson... ahora que lo pienso seguramente habría escrito cosas que valieran la pena... si siguera yendo al taller, pero bueno...
La convivencia de los dos internos los hace estrechar su relación hasta hacerla íntima. Un plan mayor, del cual forman parte, provoca el descenlace. Muy interesante. Lo que no me gustó son las notas al pie con las que el autor presenta distintas teorías de la homosexualidad. Leer las notas me impedía continuar con la lectura de la novela, que es lo que realmente me interesaba. Buena la novela, recomendable. De Festejo!Y así es como festeja el Halloween una de sus eternas detractoras:
¡Con una sobrinita vestida de diablo!
Véanla, creo que está haciendo un conjuro: ¡Cházam! O cómo quiera que se diga, no importa...
Salve Dios a las sobrinas vestidas de diablas...
Salve Dios a las sobrinaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas! CHOQUE DE METROBUS El metrobus del DF chocó anoche... o ayer en la tarde u hoy en la madrugada... supongo que esa parte del chisme no lo escuché bien. Pero he aquí la conversación que según mi imaginación imaginativa, sostuvieron las dos ocupantes del vehículo con el que chocó el metrobus, antes del percance: - ¡Ahí güey! ¡Ahí está la gasolinera! - Si güey, ¿crees que se note mucho si me doy la vuelta aquí? - No güey, para nada, tú dále. - Sale güey échame aguas. - Vas we, cómo vas! (Sonido de piezas metálicas estellándose y tallándose entre sí) Nótese que aunque creo que las niñas decían we en vez de güey, algo me impide escribir güey de esa manera... salvo en la última oración!!!! Lástima que no haya cajas negras en los automóviles... 3%: Un crimen culturalCon respecto al impuesto del 3% a los servicios de internet y telefonía celular, va este artículo de Lydia Cacho:
3%: Un crimen cultural
Aquí hay una brecha generacional que resultará insalvable si la clase política mexicana persiste en hacer oídos sordos a lo que las jóvenes generaciones nos están diciendo. México tiene 24 millones de personas con acceso a internet. Casi 80% son menores de 34 años y navegan aproximadamente 22 horas al mes. Mientras para un legislador semi-analfacibernético que gana 100 mil pesos al mes es un simpático lujo para leer el periódico y mandar correos, para millones de personas internet es una plataforma educativa, un medio de comunicación efectivo, una red social sólida y viva, un espacio de libertad. Es su vínculo con la cultura y el mundo real. Mientras Brasil decidió abaratar los servicios del ciberespacio para hacerlos masivos, adoptando la plataforma Linux de software libre para bajar costos y lograr masificar el acceso de jóvenes de clase baja y media a internet, México regresa la Pleistoceno. Brasil logró que 70 millones de personas, eminentemente estudiantes, tuvieran acceso al ciberespacio de forma gratuita, gracias al subsidio del Ministerio de Cultura. El gobierno mexicano pretende aumentar el 3% de impuesto, lo que implicará hacerlo menos accesible. Sería bueno que las y los legisladores se den una vuelta por la vida real de vez en cuando. Millones de niños y niñas logran hacer sus tareas y tener acceso a libros que a sus familias les resulta imposible pagar, gracias a internet. Ocho adolescentes de la sierra de Oaxaca juntan 20 pesos para entrar a un cibercafé e imprimir un ensayo que les permitirá entender las teorías de Carl Sagan y conocer la ciencia. Miles de jóvenes de México entrarán en el transcurso de 24 horas a un sitio para salvar la vida a dos adolescentes, una que moriría dilapidada en Bangladesh y otra que fue encarcelada en Quintana Roo. Sus acciones rápidas son efectivas. Millones de niños y mujeres logran hablar por Skype con familiares que fueron a buscar trabajo a Estados Unidos, sin pagar los altísimos costos de Telmex. Ante los monopolios televisivos en México las nuevas generaciones encontraron ciberlibertad en Youtube, por ello somos el tercer país del mundo que más usa ese medio tanto para aprender como para denunciar injusticias. Gracias a internet las enciclopedias ya no son sólo para los ricos del país. Por internet una niña de Sonora conoce a otra de Tizimín en Yucatán y hacen una tarea juntas sobre las culturas maya y yaqui. La realidad económica las separa pero el ciberespacio las une. Hace más de 100 años los países que entendieron que estaban en un nuevo umbral tecnológico, interconectaron su territorio con un buen sistema ferroviario. Las naciones que no lo hicieron retrasaron su progreso por décadas. Hoy estamos frente a una coyuntura similar, las vías no son metálicas, pero están allí y la juventud nos está señalando el camino. Encarecer o restringir el ciberespacio no es sólo injusto sino implica un rezago civilizatorio imperdonable. Lydia Cacho Disponible en: EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERAAyer ví esta película, basada en la novela homónima de Gabriel García Márquez. Si la novela es una delicia, la película no desmerece. Por supuesto, como siempre, es mejor el libro.
El Florentino joven: guapísimo!. Después pasan los años, no se dice cuántos (Silvia me dice que en el libro es sólo uno) y aparece Javier Bardem, ya un hombre adulto totalmente. Bejamin Bratt, por su parte, guapísimo también. Él si desde un principio como un hombre maduro. Creo que en la película no lo hacen "envejecer" como este hombre lo hará en la vida real: como un auténtico Richar Gere. Pero bueno... Colombia es la otra belleza apabullante de la película. Yo aprendí a apreciar su belleza en Café con aroma de mujer, y ahora confirmo que es un país de paisajes maravillosos. Los barcos! Qué emocionante verlos! O sea... leer a Gabo contar de ellos y verlos así... ¡guau! Si por algo el cine también tiene su magia. Bendiga Dios a Colombia por su belleza prodigiosa y bendiga Dios a Colombia por darnos a Gabriel García Márquez.
La historia de amor sólo puede ser fruto de un hombre con una capacidad como la suya. Pienso en mis intentos de escribir y veo su novela y me siento pequeñísima, jiji. Pero bueno, ya me dieron ganas de leer su libro otra vez. Y la reflexión al terminar: Si a Florentino no le bastaron 622 mujeres para olvidarse de Fermina... ¿cuántos hombres necesitaré yo para olvidarte a ti, Fernando? ¿Y cuánto tiempo?... habrá que ver... LA DE HOYEl taxista de hoy volvió a comentar la cuestión de las obras en Durango. Que si el turismo, él dice que no queremos Turismo, ¡no! queremos industria! Les digo que es un radarcito conversar con ellos. Y entonces hoy decididamente cree la etiqueta de Historias de Taxi, lo que implicó dar el rol por mi archivo blogueril. Ay recuerditos, jajaja. ROSATengo más de año y medio trabajando en Gobierno del Estado, pero desde que llegué a la oficina he trabajado con mi lap. Mi lap, por si no lo saben, es de color rosa, y ¡es hermosa! Bueno, ya no tanto, jajaja, está dando el viejazo. Algunas de sus plateadas teclas ya lucen manchas blancuzcas pues se les borra el color. Pero yo aún la quiero como si fuera el primer día. La "niña rosa" le digo yo.
El caso es que hace unos días mi jefe habló de solicitar una compu para mí (yujuuuuuuuuuu!). Bromeamos sobre solicitar una lap rosa. Luego, ya en plan serio, mi jefe me dijo que consultara con Jesús las características de la máquina para hacer la requisición. Y entonces Jesús escribió: disco duro fulano de tal, procesador a perengana velicidad, ratón de este, teclado de aquel, pantalla tuki-tuki, etc. Yo le mencioné que el color rosa era importante y él, a modo de broma, lo anotó.
El proceso siguió con Angélica, pues ella tendría que vaciar la información en el formato. Le llamé la atención sobre el color, y, a modo de broma, lo imprimió en el formato que le dio a revisar a mi jefe. Mi jefe lo leyó y le dijo "sí, así está bien, déjalo". Angélica imprimió entonces en hoja limpia y mi jefe firmó una solicitud de computadora rosa. Y así se fue la requisición. Total, el director de Informática ya había estado en la oficina y nos oyó bromear con respecto al color de la computadora.
Hoy respondieron la solicitud con una cotización. Luego pregunté a Jesús si la solicitud de cotización se hacía con una copia de la requisición y él dijo que sí. Así que hay por ahí un documento oficial de Gobierno del Estado solicitando una compu rosa. Me imagino a los proveedores viendo la solicitud y riéndose. Una lap rosa ya no es tan excéntrica, pero una desk top rosa???? Y solicitada por una oficina de gobierno???? Jajaja, supongo que ni siquiera existen, pero bueno, sirve que las "inventan". TOKIO BLUESAyer por la noche terminé de leer las 196 páginas de este libro de un escritor japonés, Haruki Murakami. La traducción de Lourdes Porta intuyo que es muy buena, porque no tuve conflicto al leer el libro.
Leer un libro de un escritor japonés no me parecía buena idea. Simplemente los siento tan lejanos a nosotros en su idiosincracia que temí que la novela no me atrapara o incluso no la entendiera. Pero fue una sugerencia de Jesús, el coordinador de mi taller de los martes. Curiosamente lo recomendó dos veces al leer textos míos. El texto de "Del amor y otros demonios" y un texto para Daniela que no he publicado aquí. A todos en el taller les parecieron cartas, pero yo no las escribí como tales, simplemente escribo para alguien en particular y entonces eso parecen. Como el libro contiene las cartas que se escriben los protagonistas, Jesús se remitía al libro al leer mis textos.
Pues el caso es que ya iban dos recomendaciones, acompañadas luego del envio en PDF del libro a nuestros correos. Y me dispuse a leerlo. El libro es bonito, agradable, aunque, como leí en algunas reseñas, se pierde un poco en su segunda mitad y tiene un final que a mí tampoco me gustó.
Totalmente "peliculable"... Me entusiasma incluso la idea de ver su adaptación en la pantalla grande. Mis "pesquisas internetosas" me dicen que ya hay un director interesado y que supuestamente la película se estrenaría este año... Habrá que ver. El libro llega a parecer una novela rosa en algunos puntos, de tan tierno que es; eso sí, la nostalgia y melancolía permanecen constantes en la primera parte del libro, es lo blue de Tokio Blues. Después, cuando el protagonista llega de haber visitado a su co-protagonista femenina en una especie de centro de rehabilitación en las montañas, ese aire de nostalgia se pierde un poco y la novela cae ligeramente. Pero no te desprendes totalmente de ella y logras llegar al final.
Lo que más me gustó es que no me resultara ajena como lo imaginaba. Me imagino que una adaptación cinematrográfica del libro fácilmente podría presentarnos a DF Blues, New York Blues, Buenos Aires Blues. O sea, me parece que lo que expone Murakami en su libro no es privativo de los japoneses.
El final no me gustó porque Watanabe, el narrador y protagonista de la historia, se deja ver como un redentor del sexo. O sea, en vez de otros encuentros que pudieron haber sido incluso esperados por el lector, el autor presenta uno que a mí en lo particular me resulta chocante. Por cierto, creo que nunca logré entender a Watanabe, descifrarlo, jajaja... ojalá hubiera él presentado una descripción de sí mismo, me hizo falta y me quedé esperando el encuentro "en un lugar muy extraño" con su amigo Nagasawa (o algo por el estilo).
Ahora no hay propiamente extracto, pero sí esta partecita:
Al otro lado de la linea, Midori enmudecio durante largo tiempo. Aquel silencio recordaba todas las lluvias del mundo cayendo sobre la faz de la Tierra. Me suena muy Sabinesca esa frase. Rica... Así es la lectura de Tokio Blues, altamente recomendable. Por cierto, el libro que tenía de Inteligencia Emocional era prestado, y ahora que estaba pesando seriamente en retomar su lectura me lo han pedido de vuelta. Yo compré uno usado y lo presté, pero como Nelson me dijo que había abandonado su lectura, pues se lo pediré... Esperen resúmenes pronto, de momento leeré El beso de la mujer araña y luego se los platico, va? RADAR URBANOVengo a trabajar en taxi de lunes a viernes... salvo escasas excepciones.... Estos paseos matinales en taxi me permiten platicar en algunas ocasiones. En otras, el taxista tiene afán ligativo o simplemente no hay tema de conversación con la enésima extraña de la semana. En más de una ocasión he contado aquí mis anécdotas del taxista en turno. Pero, recientemente, la plática ha coincidido.
Aquí en la ciudad el centro está hecho un desmadre desde hace algunos meses. Obras que de alguna manera han sido polémicas en su momento: reconstrucción de fachadas, cambio de banquetas (las odio!), reconstrucción de la Plaza de Armas, calles que se vuelven paseos peatonales, cableado subterráneo, etc. Hoy es más desmadre que todos los meses anteriores, pues las obras confluyen el corazón del centro histórico de la ciudad. Es inevitable comentar el tráfico del momento.
Y de comentar el tráfico pasamos a comentar el resto: por qué hacer estas cosas si hay tanta gente que no tiene dinero para comer. ¿Por qué "gastar" en este "embellecimiento urbano" si hay cosas más importantes? Sí... curiosamente mis últimas conversaciones en automóvil de paso... Termómetro urbano de la ciudad de Durango... TOCANDO FONDOAy! Esta canción de Arjona se está ubicando entre mis favoritas de él. Y pues ya pa' que digo en quién pienso cuando la oigo, jajaja...
ARJONÍSIMAAAAAAAAAAAAAAAAA...
MACUMBAAy! Le dedico esta canción a Hugo que la desempolvó del baúl de los recuerdos para ponernos a bailarla! Aunque creo que la que bailamos no es la versión original de Verónica Castro, yo elijo esa, porque el recuerdo de la Vero con su vestido de leopardo es non-plus-ultra!
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